Me gusta más el ron que el whisky. Más la clara con limón que la caña.
Me gusta fumar lucky.
Me gusta más el metro que el autobús.
Prefiero conducir a mirar.
Dormir lo necesario.
Cerrar bares.
Prefiero la barra, mesas mejor no.
Mejor la improvisación que lo previsto.
Me gusta más mi desorden que las estanterías ordenadas.
Recreos sí, exámenes no.
Odio firmar.
Me gustan la niebla, la lluvia y la nieve; por ese orden.
Me gusta el agua fría, en la ducha y en el vaso.
Pan y yema de huevo.
Cerezas cada año, por favor.
Un llamada de teléfono.
Necesito Nirvana o Extremoduro cada poco.
Besar y abrazar, y viceversa.
Odio las camisas y los zapatos.
Me peino como un crio.
Aún desayuno cola-cao.
Plancho y no me disgusta.
Me gusta despertarme de madrugada.
No me disgusta madrugar.
Domingo por la tarde sigue siendo fin de semana.
31 de agosto sigue siendo día libre.
Me gusta escribir, me gusta leer.
Me gusta ser maestro y enseñar a escribir y leer.
Y sí, me gusta ZP.
P.D: Título del post basado en el clásico SILE (si le tengo), NOLE (no le tengo), que siguen repitiendo los niños cuando están viendo los cromos de su amigo y deciden cambiarse los que tienen REPES.