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08 octubre, 2010

+ 8

Cosas que cambian y cosas que no. Hace casi exactamente ocho años el autobús llegó a Conde de Casal, que por cierto ya no existe como estación, del metro me bajé en Iglesia y ahí comenzaron casi siete años de Madrid.

Hoy, ocho años después, estoy de nuevo en Madrid. Ya no vivo aquí pero estoy con las dos primeras personas con las que empecé a vivir en esta ciudad. Las circunstancias son distintas pero una vez "en casa", nada ha cambiado. Eso me transmite buenas sensaciones y ahora que pasado el tiempo puedo comparar me doy cuenta de que ciertas cosas siguen siendo igual. Es extraño, paradójico pero bonito.

Se podría decir que he perdido la cercanía inmediata, pero en realidad, no he perdido nada, de hecho, he ganado mucho.

08 julio, 2010

Desde pequeño

Cuando le das las primeras patadas a un balón, cuando las porterías de fútbol once te parecen eternas, cuando juegas en 5ºB, cuando haces los equipos a pares y nones, cuando te regalan tus primeras botas con tacos o tu primer balón de cuero o cuando metes gol en una portería hecha con abrigos en mitad de una calle, en esos momentos no te imaginas que una noche de julio se te pondrán los pelos de punta y te emocionarás de ese modo por un gol.

Algo tan sencillo como un gol y el sonido de un silbato. Ojalá fuese todo tan sencillo.

29 abril, 2009

¿Cómo la ves?

Esta canción tan freak la escuchaba ya de pequeño. El año 1980 no era el mejor año para que mi madre comprase cassettes. Ella utilizaba el e-mule de la época: grababa de la radio. Y después, en los viajes de diez horas del País Vasco a Extremadura, con ese radio-cassette de pilas gordas (que pesaba como un demonio) en las piernas, íbamos cambiando las cintas como el que descubre un tesoro. En una de ellas estaba esta canción y claro, con cinco o seis años, esta canción me llamaba la atención, aunque había cosas que en ese momento no entendía.

No me preguntéis porqué pero hoy me ha dado por buscarla y he descubierto el título de la canción y quien la canta. El caso es que tengo que agradecer a mi madre su afición por la música y que desde pequeño pudiese escuchar desde Boney-M hasta Julio Iglesias, pasando Creedence Clearwater Revival, Miguel Ríos, Queen, Beatles, Rolling Stones... Supongo que por eso es normal que mi colección de cd´s o mi lista de descargas sea una miscelánea incomprensible. Viajes y música, buenos recuerdos.

05 octubre, 2008

Más uno, seis

Hace unos seis años estaba en Madrid sin trabajo, sin piso y con trescientos euros. Dormía en un colchón en el suelo del cuarto de la plancha Lo primero que hacía por las mañanas era esperar a que abriesen el kiosko a las siete de la mañana, comprar el Segundamano y empezar a llamar a gente que alquilaba pisos. El resto del día consistía en visitar una media nueve pisos y buscar algo de lo que trabajar.

Y no estoy quejándome, no veo todo aquello como algo especialmente duro. Sabía lo que me encontraría al llegar aquí. Mi futuro a corto plazo era ser teleoperador o algo similar y cobrar setecientos euros pagando trescientos de alquiler. Claro que estoy mejor ahora pero en seis años muy mal me tendría que haber ido como para no avanzar un poco.

¿Vueltas? Pues he dado muchas desde 2002. ¿Gente? De la mayoría guardo buen recuerdo aunque alguna decepción ha habido. ¿Trabajo? He conseguido hacer lo que me gusta. ¿La ciudad? Me gusta, no dejas de descubrir y vivir cosas nuevas de vez en cuando. ¿Lo mejor? Los amigos; los de siempre y los nuevos. ¿Lo peor? Las dos o tres horas que tardo en llegar al Valle del Jerte.

Y con este blog creo que se puede ver parte de todo ese cúmulo de experiencias vividas. Quizá en un futuro valga para algo haber escrito tantas locuras.

23 septiembre, 2008

Vuelo 101 ( o cómo navegar y volar en un burro )

Si mi teclado fuese un avión y mis dedos el piloto, habría despegado cien veces y una más. Dos años volando. Planeando en ocasiones, volando sin más otras, bombardeando sin piedad alguna de ellas, pero siempre buscando una pista de aterrizaje.

En ocasiones el motor del avión me pide a voces que lo arranque, quiere despegar y quemar queroseno durante horas; otras soy yo el que lo arranco aunque en el vuelo sea él quien me lleve a su antojo. Y durante esos vuelos he encontrado otros pilotos como El marido de Alabama o El cuervo viejo, que son tan kamikazes como yo y saberlos ahí me ayuda a pensar que no estoy como una puta cabra. También hay espectadores que me ven volar y al aterrizar me dicen: "ey, vi como volabas". Y se agradece. A todos pero a Lumatt más que a nadie.

Desconozco el rumbo cuando despego, sólo me importa volar. No sé cuándo, ni porqué volveré a hacerlo pero aún no he tenido la sensación de saberme pilotando el último vuelo. Quizá escribir sea lo menos parecido a volar pero me gusta pensar que cuando cierro un post he estado un rato dando vueltas por el aire. En fin, cada uno tiene sus locuras personales. Y que duren.

Hace bastante tiempo El cuervo viejo decía en su blog que se sentía marinero al hablar de su vida, y me identificaba con esa sensación. Yo me siento piloto al escribir. Poder navegar y volar sin tener velero ni avión está más que bien, pero el día que descubra como me puedo sentir montado en un burro sin estar sobre él, va a ser la leche, me voy a estar riendo yo solo durante horas.

11 junio, 2008

Tu cara en un sobre

Ayer repartí seis cartas. Iban dirigidas a los padres de los alumnos que considero que deben repetir. Les indicaba que es recomendable que pasen un año más en 4º porque no alcanzan los niveles mínimos. De hecho, algunos alcanzan a duras penas un nivel de 3º. Seis son muchos, es cierto, pero visto el nivel del grupo a principios de curso, es casi sorprendente que no sean más.

Ahí no sólo decido yo, ya que, desgraciadamente, por mi clase pasan hasta seis profesores, algo más propio de secundaria que de primaria. Pero una vez consultados algunos de ellos, han coincidido en que deben "no promocionar" (como se dice ahora) o "repetir" (como se decía antes).

Podría haber cogido el teléfono e informado a los padres en cuestión pero dado que la mayoría de las veces ni siquiera contestan al teléfono, opté por la vía postal. El caso es que ya contaba con que alguna de las cartas se abriese antes de llegar a sus destinatarios. Y se abrieron.

Al entrar hoy en clase corrían los rumores sobre las cartas, sospechas, confirmaciones, y sobre todo, caras. La cara que se te queda cuando lo sabes. Me jode ver esas caras pero estoy convencido de que más de mi parte no puedo poner para que eso no suceda. Si los padres no se preocupan, si la administración no pone más medios cuando se necesitan, ¿qué más se puede hacer?

En fin, cosas de la educación. Y las que quedan.

18 noviembre, 2006

Felicidades



Me gusta saber que mi abuelo sigue cumpliendo años. Ya son más de 80. No voy a soltar un discurso sobre él. Sólo quiero felicitarle. Y sobre todo poder seguir disfrutando de él. Saber que cuando voy a su casa siempre tiene una sonrisa y podemos hablar, hablar y escucharle.